Conoce el testimonio de mujeres como tú...

Solange Salazar

Ingeniera en Administración, mamá de 2 hij@s

Antes de trabajar con Paula sentía mucha angustia y culpa, especialmente con mi hija. Perdía la paciencia muy rápido y llegaba la noche y era un torbellino enorme en mi cabeza, una culpa enorme en  el corazón. 

Tenía cero conexión con todo y en especial conmigo misma.

Todo tenía que salir perfecto y lo asumía como algo normal. “Así tienen que ser las mamás”.

Fue cuando conocí a Paula por Instagram. Sabía que algo andaba mal. Resonó mucho en mí que se enfocaba en “mamás autoexigentes”. 

El Programa me abrió la conexión full con mi hija y comunicación más empática con mi pareja.

Era muy dura conmigo y cultivar una voz amable es un abrigo, te hace ver las cosas bonitas que haces en el día a día. Es como una estufa que te protege y da calor.

He logrado más aceptación, conexión y  encuentro conmigo misma

Ahora me acuesto feliz sin culpa. Duermo tranquila y el alma descansa

También me he conectado con el ser mujer…mis emociones, con lo que me gusta. Eso me ha hecho volver a mi misma. No dejar las cosas que me gustan por mi familia, aunque suene egoísta.

Delegar me ha permitido tener espacio para mí. 

Le diría a otra mamá que esté en mi situación que tome el programa sí o sí porque es super importante la felicidad de una como mujer, que te sientas plena. Volver  a conectarnos con lo que somos.

Jorgelina Gallano

Contadora Auditora, mamá de 2 hijos

Antes de trabajar con Paula mi día a día era súper autoexigido… el autocastigo si me equivocaba. Era una voz constante interior diciendo: “no lo estás haciendo bien o lo podrías hacer mejor”. 

Veía que estaba todo súper mal, pero súper NORMALIZADO. Me decía: “Estoy cansada… me he postergado como mujer… Ahhh, pero es normal en la maternidad”. Cuando normalizas piensas que no hay otra realidad y que va a ser siempre así.

Fue ahí cuando conocí a Paula por Instagram. 

Durante el Programa me di cuenta que las mamás autoexigentes por hacerlo bien sacrificamos muchas cosas y ese costo lo normalizamos. 

He ido verbalizando lo que me pasa y dejar de decir “es normal no tener un minuto para mí”. Ahora digo “no po, no es normal, me lo merezco, es necesario”.  

He tenido tantos cambios que me he llenado de energía… han hecho que todo empiece a fluir, no solo yo, sino con mi familia, mis niños.  

Antes me autoexigía con la “madre perfecta”, “la buena madre”. Logré dejar eso… “Soy suficiente, soy más que suficiente” ya está impreso en mí. Me calmé y abracé. Me dejé de autoexigir, castigar y martirizar. 

La crianza es para disfrutarla y si hay algo que te está haciendo ruido hay que trabajarlo y no es ser peor madre pedir ayuda o buscar un programa como éste…. tener estas herramientas que te permiten ser la mamá plena, feliz, que disfruta de la maternidad. 

Gracias a ti Paula. Yo digo siempre “Hay un antes de Paula y un después de Paula” y créeme que es así. Yo te voy a recordar a ti por el resto de mi maternidad”.

Valentina López

Ingeniera en biotecnología, mamá de 1 hija

Antes de conocer a Pau estaba en un estado crítico de maternidad. Me sentía abrumada. Sobrepensaba demasiado, dormía mal y durante el día todo era carga y culpa por todo. 

Quería estar para mi hija, pero yo no estaba bien, no estaba disfrutando.

Me dije «Esto no está bien, no tiene porqué ser todo más sufrido. Tiene que haber gozo en la vida y sobre todo siendo mamá para transmitirlo a los hijos». 

Conocí a Pau por Instagram. Necesitaba tener guía porque no sabía como salir de ahí. Es parte de ser una mujer adulta hacerse cargo y pedir ayuda. 

Me llamó la atención un Programa exclusivo para mamás con culpa y sobreexigidas, sobrepasadas en la rutina. 

Fue buenísimo. Nunca antes había participado de un programa…. Me encantó la forma de ser y de abordar las sesiones de Paula.

Si antes había culpa ahora me digo “Vale, esto es necesario, recuérdalo, entrégate y fluye… Debo suplir las necesidades de tiempo para mí”. Fui entendiendo que necesitas recargarte, crear espacios para una misma.

Es lindo dar vuelta la moneda y empezar a cultivar el bienestar, a vivir desde esa cara que brilla… pueden haber tormentas, pero no estás desde el lado en que te cuesta todo, que estás en la inercia, irritable o en que tu hijo está más demandante de lo habitual y no vas a tener paciencia.

Es bonito, es reencontrarse con la mujer y disfrutar de tus hijos y de tu maternidad.

Hoy me permito recuperarme, contenerme, la autocompasión, el amor propio.

Merecemos estar bien, merecemos estar felices… Ser consciente del momento en que necesitas ayuda.

  • "Es heavy que me he liberado mucho de las culpas. Estoy gozándola. Antes estaba apagando incendios todo el día, gritando, peleando con mis hij@s. Sacarme la culpa me permitió el autocuidado".

    Margarita Petersen Abogada. Mamá de 3 hij@s
  • "Reconocí que lo que me ahogaba en el día a día era yo y le echaba la culpa a todos. Fue revelador darme cuenta que la exigencia y la perfección tienen solución.  Me sentí liviana, en calma conmigo y mis hijas".

    Alejandra Vermehren Veterinaria y Profesora. Mamá de 2 hijas
  • Me sentía sobrepasada por temas de la maternidad, la sobrecarga de lo que me tengo que hacer cargo en la casa solo por ser la mujer llegó este año a afectarme físicamente. Busqué a Paula para que me ayudara y fue una experiencia super positiva. No solo me escuchaba, también me aconsejó con ejercicios y técnicas super concretas que fueron ayudándome a estar mejor. Me sirvió mucho ver que no estoy sola en esto, que somos muchas las mujeres que nos sentimos así, y Paula siempre conteniéndome y validando mis emociones. Además al ser sesiones online fue más fácil organizarme, no hay excusas para no buscar ayuda.

    Camila Dorner Ingeniera Comercial, 2 hij@s
  • "He aprendido a en vez de castigarme irme abrazando. Ahora tengo muchas ganas de hacer cosas, no quedarme en la energía negativa. Me voy liberando. Salgo de estas sesiones con el corazón lleno".

    Jorgelina Gallano Contadora Auditora. Mamá de 2 hijos